* El Dr. Wilfrido Llanes Espinoza y el Dr. Juan Luis Ríos Treviño participaron en el conversatorio “Sonora, Sinaloa y el Estado de Occidente”
Culiacán, Sin.- Los historiadores, profesores e investigadores de la Facultad de Historia de la UAS, los doctores Wilfrido Llanes Espinoza y Juan Luis Ríos Treviño, moderados por Ricardo Arredondo Yucupicio, señalaron que el periodo del Estado de Occidente (que unió a Sonora y Sinaloa al inicio de la vida independiente de México) es una época “poco estudiada” y que la historiografía regional actual se encuentra en un “desfase importante”.

En el evento conducido por Ricardo Arredondo Yucupicio, ambos académicos coincidieron en la necesidad de “plantear nuevas miradas, nuevos problemas” y trascender el análisis superficial de este capítulo histórico, que abarca de 1824 a 1831.
La reflexión se llevó a cabo durante el conversatorio “Sonora, Sinaloa y el Estado de Occidente”, parte del ciclo Triálogos organizado por la Dirección de Patrimonio Cultural del Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC) en el Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”.
El Dr. Llanes Espinoza criticó la aproximación clásica al estudio de la Primera República y el Estado de Occidente, la cual se ha centrado históricamente en el papel de figuras políticas y grupos de poder, con una complementación legislativa.
Propuso un análisis más amplio, recurriendo a nuevas fuentes, integrando información de archivos en Sonora y Guadalajara, específicamente del Archivo Municipal de Hermosillo, para “ensanchar el espectro del fenómeno”.
Recordó, citando a Sergio Ortega Noriega, la formación de una nueva élite entre 1824 y 1830: la de los comerciantes extranjeros de Guaymas y Mazatlán, cuyo poder económico influyó en la política estatal.
Analizó la figura de fray Bernardo del Espíritu Santo, último obispo de la Diócesis de Sonora en la época colonial, quien en 1824 atacó la soberanía de la nación en una carta pastoral, un hecho que, según el investigador, debe estudiarse más allá del obispo y su escrito.
Por su parte, el Dr. Juan Luis Ríos Treviño destacó la importancia del bicentenario de la formación (1824) y la consolidación de la Constitución del Estado de Occidente (octubre de 1825), cuya capital se estableció en El Fuerte. Señaló que la Constitución de 1825 incluía “elementos muy liberales” para la época, como el poder otorgado a los ayuntamientos.
El Dr. Ríos Treviño también detalló los elementos que propiciaron la separación definitiva de Sonora y Sinaloa en 1831, como son la identidad discursiva con una documentación oficial del Estado de Occidente, incluyendo edictos y la Constitución, que se refería casi exclusivamente a los “sonorenses”, omitiendo el nombre de Sinaloa.
Otra de las principales quejas de los sonorenses fue la disparidad en la representación, con 5 diputados para Sonora y 7 para Sinaloa (dos por Culiacán), y otra más fue la asignación de gran parte del presupuesto para sofocar los alzamientos de yaquis y mayos en Sonora, lo que generó quejas en ayuntamientos sinaloenses, a los que se les restaban recursos para un problema que no era directo en su territorio.
Finalmente, el investigador subrayó que el camino para entender la posterior separación de los dos estados es un análisis profundo de los elementos culturales, sociales y económicos, y no solo los políticos, para comprender la visión local de los territorios dentro del nuevo escenario político y macroeconómico nacional.
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