*Durante cinco días, participantes exploraron el dibujo y la pintura como herramientas de contemplación, introspección y relajación en el Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”
Culiacán, Sin.– En un ambiente tranquilo, relajado y de integración, se llevó a cabo el taller “Otras formas de relajación: meditación y acuarela”, organizado por el Instituto Sinaloense de Cultura, a través del Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”, como una propuesta que vinculó la práctica artística con ejercicios de contemplación e introspección.

Impartido por Andrea Rojo y María Elizabeth Castañeda, el taller se desarrolló del 24 al 28 de agosto en las instalaciones del Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”, donde participantes mayores de 18 años se reunieron para acercarse a la acuarela desde una perspectiva distinta, en la que el proceso creativo estuvo acompañado por ejercicios de meditación y relajación.
La propuesta partió de la idea de unir la meditación y la práctica artística con fines de relajación, utilizando herramientas de contemplación, musicoterapia, aromaterapia e introspección que permitieran a las y los asistentes encontrar en el dibujo y la acuarela una vía para expresarse, concentrarse y disfrutar del proceso de creación.
A lo largo de las sesiones, el grupo tuvo la oportunidad de conocer diferentes recursos y secretos de la acuarela, experimentando con las posibilidades de esta técnica y descubriendo paulatinamente sus características.
El aprendizaje se desarrolló en un ambiente ameno, donde cada participante pudo avanzar a su propio ritmo y compartir con los demás sus experiencias alrededor de la práctica artística.
La combinación de ambas disciplinas permitió generar una dinámica diferente a la de un taller convencional de pintura. Mientras la acuarela requería atención, paciencia y observación, los ejercicios de meditación ofrecieron momentos para hacer una pausa, centrar la atención y disponer el ánimo para el trabajo creativo.
El ambiente que se generó durante las jornadas fue uno de los aspectos destacados de la actividad, pues además del aprendizaje técnico, se propició la convivencia y la integración entre quienes participaron. La tranquilidad del espacio permitió que el grupo se involucrara de manera natural en los ejercicios y encontrara en la actividad artística un momento para desconectarse de las ocupaciones cotidianas.
De esta manera, el taller se convirtió en un espacio para aprender, experimentar y compartir, donde el dibujo y la pintura funcionaron como herramientas de expresión y, al mismo tiempo, como una posibilidad para acercarse a la relajación mediante la atención plena al proceso creativo.
Más allá del resultado final de las piezas, la experiencia puso el énfasis en el proceso y en la posibilidad de encontrar un espacio personal dentro de la creación. Así, cada ejercicio permitió a los asistentes aproximarse al dibujo y la pintura desde una perspectiva libre, en la que la expresión artística se convirtió también en una forma de acompañar momentos de calma.
La realización de este tipo de actividades forma parte del interés del Instituto Sinaloense de Cultura por generar espacios de acercamiento a las distintas disciplinas artísticas y ampliar las posibilidades de participación de la comunidad. En este caso, la propuesta permitió reunir aprendizaje, creatividad, convivencia y relajación en un mismo espacio.
Con iniciativas como “Otras formas de relajación: meditación y acuarela”, el Centro Sinaloa de las Artes “Centenario” continúa ofreciendo alternativas de formación y experimentación artística, acercando al público a prácticas que permiten descubrir nuevas maneras de relacionarse con el arte y con los procesos de creación.

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