*Especialistas compartieron experiencias y reflexiones sobre la gestión de proyectos culturales y el fortalecimiento del ecosistema creativo de Sinaloa
Culiacán, Sin.– Con un diálogo enriquecedor en torno a los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector cultural, se llevó a cabo la tercera mesa del Seminario de Economía Cultural y Creativa, titulada “Empresarialidad y producción cultural”, en el Centro de Literatura del Instituto Sinaloense de Cultura.

El encuentro reunió a Susana Sarabia Núñez, Ricardo Rodríguez y Karla de la Herrán Aispuro, bajo la moderación de Blas Valenzuela Camacho, quienes compartieron experiencias, conocimientos y reflexiones sobre la gestión cultural, la producción de proyectos artísticos y las posibilidades de fortalecer el ecosistema creativo en Sinaloa.
Durante la mesa se abordó la importancia de concebir la cultura no solo como un espacio para la creación artística, sino también como un ámbito de innovación, emprendimiento y desarrollo económico, donde la profesionalización de los agentes culturales y la generación de redes de colaboración resultan fundamentales para consolidar proyectos sostenibles.
Las y los participantes coincidieron en que la producción cultural requiere hoy de herramientas de planeación, gestión, vinculación y financiamiento que permitan a creadoras, creadores, gestores y colectivos ampliar el impacto social de sus iniciativas y fortalecer la circulación de bienes y servicios culturales.
En este contexto, Ricardo Rodríguez, cantante de ópera y productor; compartió una experiencia personal que marcó un giro en su trayectoria profesional: tras un incidente aéreo que lo obligó a dejar temporalmente los escenarios como cantante, se vio en la necesidad de buscar nuevas alternativas.
Fue entonces cuando, a partir del encargo de producir un espectáculo de zarzuela sin experiencia previa en el género, decidió formarse y adentrarse en el ámbito de la producción cultural.
A partir de esa experiencia, subrayó dos ejes fundamentales para cualquier proyecto: la difusión y el financiamiento, así como la importancia de construir redes entre instituciones y la iniciativa privada. “Hay que tejer redes, porque ahí es donde realmente se sostiene la producción cultural”, apuntó.
Asimismo, destacó la necesidad de pensar los proyectos con una visión amplia desde su origen: “Cuando produces, debes proyectar el espectáculo como si fuera para todo el país”, señaló, al referirse a la conveniencia de integrar artistas de distintas regiones —como Sonora, Mazatlán o Tijuana— para posteriormente facilitar la circulación de las obras en otros territorios.
En esa misma línea, enfatizó que toda producción debe tener como eje central al público: comprenderlo, atender sus expectativas y ofrecer propuestas de calidad que logren conectar con distintas audiencias. Incluso planteó la posibilidad de orientar proyectos específicamente hacia el mercado del norte del país como una estrategia de expansión.
Al abordar la relación con las instituciones, compartió una reflexión clave a pregunta expresa sobre cómo lograr su participación: “Hay que pedir lo que te van a dar y no lo que no te van a dar”, dijo, al destacar que las instituciones cuentan con infraestructura esencial —teatros, salas y espacios culturales— para la realización de proyectos.
Finalmente, concluyó con una frase que sintetizó su postura sobre el sector: “Producir cultura debe ser empresarial”.
El público asistente participó activamente en el intercambio de ideas, enriqueciendo la conversación con preguntas y comentarios sobre los retos que enfrentan quienes desarrollan proyectos culturales en el estado, desde la obtención de recursos hasta la construcción de públicos y la sostenibilidad de sus iniciativas.
La tercera mesa del Seminario de Economía Cultural y Creativa reafirmó la importancia de abrir espacios de análisis y diálogo que permitan comprender el papel estratégico de la cultura como motor de desarrollo, innovación y transformación social.
Deja tu comentario Cancel Reply