*La puesta en escena de Teatro Lunar, presentada dentro del XXI Festival de Monólogos Teatro a Una Sola Voz, ofreció una emotiva reflexión sobre la migración, el duelo y la resiliencia humana
Culiacán, Sin.– Con una interpretación intensa, sensible y llena de recursos escénicos, la obra Girasoles en la luna, de la compañía Teatro Lunar del Estado de México, conmovió al público que prácticamente llenó el Teatro Socorro Astol la tarde de este miércoles, como parte de la programación del XXI Festival de Monólogos Teatro a Una Sola Voz 2026.

Escrita, dirigida y actuada por Honorio Israel Ríos Hernández, la puesta en escena llevó a los asistentes por un viaje profundamente humano a través de la historia de Tristán, un hombre con alma de niño que busca reencontrarse con sus padres en un mundo marcado por la violencia, el desplazamiento y la ausencia.
Desde los primeros minutos, el actor logró capturar la atención del público gracias a un extraordinario dominio corporal que combinó teatro físico, mímica, clown y acrobacia. Con escasos elementos escenográficos, construyó universos enteros a partir del movimiento, la imaginación y una expresividad capaz de transitar de la ternura a la tristeza más profunda en cuestión de segundos.
A la fuerza interpretativa de Honorio Israel Ríos Hernández se sumó un cuidadoso diseño de iluminación y efectos de humo que contribuyeron de manera decisiva a la atmósfera de la puesta en escena. Los cambios de luz acompañaron los distintos estados emocionales del personaje, mientras que las capas de humo ayudaron a construir ese universo entre la realidad, los recuerdos y la imaginación, permitiendo que los espectadores se adentraran aún más en la historia de Tristán y compartieran su viaje emocional.
A lo largo de la obra, Tristán encuentra refugio y consuelo en la amistad de un girasol, compañero inseparable que lo acompaña durante una travesía marcada por los recuerdos, la esperanza y el deseo de volver a casa. La relación entre ambos aporta momentos de humor, inocencia y calidez que contrastan con la dureza de los acontecimientos que rodean la historia.
La narrativa aborda temas complejos como el duelo, la pérdida y el desarraigo, pero lo hace desde una mirada poética que privilegia la sensibilidad y la capacidad humana de resistir. Conforme avanza el relato, el público descubre cómo la violencia transformó la vida de una comunidad entera y truncó los sueños de muchos de sus habitantes.
Uno de los momentos más impactantes ocurre cuando el personaje narra la aparición de los llamados “señores metralleta”, figuras que simbolizan la guerra y la violencia que reclutan a la niñez, arrebatándole la posibilidad de imaginar un futuro distinto. En una de las reflexiones más dolorosas de la obra, Tristán cuenta cómo aquellos niños que alguna vez soñaron con convertirse en héroes terminaron abandonando esos ideales y, al crecer, incendiaron la misma casa donde habían crecido, una poderosa metáfora sobre los ciclos de violencia que destruyen comunidades y memorias.
La intensidad emocional de la interpretación mantuvo al público atento durante toda la función. Hubo momentos de silencio absoluto, seguidos por risas espontáneas y expresiones de asombro provocadas por la habilidad física del actor, quien utilizó todo el espacio escénico para dar vida a personajes, paisajes y recuerdos.
Al concluir la función, los asistentes respondieron con aplausos prolongados en reconocimiento a una propuesta escénica que logró tocar fibras profundas y generar una reflexión colectiva sobre la pérdida, la memoria y la capacidad de seguir adelante.
Con esta presentación, el XXI Festival de Monólogos Teatro a Una Sola Voz continúa acercando al público sinaloense algunas de las propuestas unipersonales más destacadas del país, confirmando al teatro como un espacio para la empatía, el encuentro y la reflexión sobre las realidades que atraviesan nuestra sociedad.
La programación del festival continúa este jueves 25 de junio con Invierno, una propuesta de Teatro Bajo la Lluvia, de Morelos, escrita e interpretada por Cristian Lara y dirigida por Antón Araiza; el viernes 26 con “Nosotros íbamos a cambiar el mundo”, con la Compañía Los Bocanegra, Ocho metros cúbicos y Teatro UNAM (Ciudad de México / Jalisco); el sábado 27, con “Felipa. Un relámpago en la oscuridad”, con la Compañía Teatro de La Rendija y Escena Sur (Yucatán) y el domingo 28, con “Hoy tampoco volvió papá”, con la Compañía La Siembra Teatro de Veracruz.
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