*La poeta fue reconocida por su trayectoria y aportación a las letras mexicanas
*La coordinadora nacional de Literatura del INBAL, Minerva Reynosa Álvarez, destacó el valor público y social de la labor creativa de las escritoras
Culiacán, Sin.- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), en colaboración con el Gobierno del Estado de Sinaloa, por medio del Instituto Sinaloense de Cultura, y la Universidad Autónoma de Sinaloa, entregaron a Silvia Tomasa Rivera el Premio Bellas Artes de Literatura Inés Arredondo 2026, en reconocimiento a su trayectoria y aportación a las letras mexicanas. La ceremonia se realizó el martes 13 de octubre en el Centro Sinaloa de las Artes “Centenario”.

El presídium estuvo integrado por la coordinadora nacional de Literatura del INBAL, Minerva Reynosa Álvarez; Flor Emilia Guerra Mena, secretaria de Pesca y Acuacultura, en representación de la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava; Juan Salvador Avilés Ochoa, director del Instituto Sinaloense de Cultura; Ernestina Yépiz, directora de Literatura y Editorial del ISIC; Azucena Manjarrez, directora editorial de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), en representación del rector, Jesús Madueña Molina, así como por la poeta galardonada.
Al tomar la palabra, Silvia Tomasa Rivera agradeció a las instituciones convocantes por impulsar este premio, dirigido a reconocer a escritoras mayores de cincuenta años que han dedicado su vida a las letras. “Estamos en una etapa que nadie puede negar que sea maravillosa, pero en la que pensamos mucho en el pasado y en el futuro. También es muy importante pensar en el presente y advertir que lo que hacemos ahora es la continuación de aquello que hemos realizado durante mucho tiempo: literatura”.
La autora de Duelo de espadas (1987) señaló que el trabajo literario no termina nunca, pues involucra “la memoria, la conciencia, el amor, el desamor y todos los sentimientos”. Al respecto, expresó: “El material de trabajo de nosotros, los autores, son nuestros sentimientos, no solo nuestros pensamientos. No se trata únicamente de nuestro conocimiento sobre las cosas. No trabajamos con lo que sabemos, con lo que conocemos o con lo que estudiamos; trabajamos con lo que sentimos”. Al finalizar su intervención, leyó un poema.
Por su parte, Ernestina Yépiz dio lectura al acta del jurado calificador, integrado por Carla Faesler, Adriana Pacheco y Claudia Hernández de Valle Arizpe.
En el documento se destacó que Silvia Tomasa Rivera ha consolidado una obra que “ha dejado constancia de la dificultad para escapar de las estructuras de poder, de los silencios impuestos, de la desigualdad social y de las formas en las que la violencia atraviesa los cuerpos y condiciona la vida individual y colectiva, por medio de un amplio registro de ritmos, que van de la plegaria a la copla”.
La coordinadora nacional de Literatura del INBAL, Minerva Reynosa Álvarez, expresó que visibilizar y galardonar la labor de las escritoras significa distinguir el valor público y social de sus caminos creativos, “los cuales representan un espacio de equidad e identidad, tanto en su público lector como en la comunidad que escriben en torno a ellas. Las convierte, pues, en una parte esencial de la vida cultural de México y en una herencia fundamental del quehacer literario”.
Asimismo, destacó que resulta significativo entregar el Premio Bellas Artes de Literatura Inés Arredondo 2026 a Silvia Tomasa Rivera, a quien reconoció como “una de las voces más representativas de su generación”. Señaló que su poesía destaca por su intensidad emocional y aborda temas como la identidad, el cuerpo, la memoria y las tensiones sociales y políticas, lo que da cuenta de una obra marcada por la sensibilidad y la conciencia crítica, que contribuye a fortalecer la tradición literaria del país.
En su intervención, Azucena Manjarrez reafirmó la importancia de Inés Arredondo como una escritora que trascendió fronteras y construyó una obra de alcance nacional y universal, por lo que consideró relevante que el premio lleve su nombre. También felicitó a Silvia Tomasa Rivera, cuya obra, señaló, ha encontrado en la memoria, la tierra, la experiencia de las mujeres y las realidades sociales motivos fundamentales para su creación. Destacó que su poesía permite acercarse a las experiencias humanas y colectivas, reconocer las huellas del tiempo y reflexionar sobre las circunstancias en las que vivimos.
Por su parte, Juan Salvador Avilés Ochoa destacó la alianza que el Instituto Sinaloense de Cultura ha mantenido con el INBAL durante los últimos cinco años. “Hemos refrendado dos premios. Uno es el Premio de Danza Contemporánea José Limón, que se entrega en el marco de uno de los festivales más longevos del país en este género. Este reconocimiento se otorga desde 1988, es decir, desde hace casi cuarenta años. El otro es este premio, que, como bien se ha dicho, comenzó en 2018 y es uno de los reconocimientos más importantes al trabajo de las mujeres”.
Finalmente, Flor Emilia Guerra Mena señaló que la poesía de Silvia Tomasa Rivera acerca a realidades que no deben olvidarse y recuerda que detrás de cada comunidad hay historias que merecen ser contadas.
Asimismo, destacó que la memoria es indispensable para comprender quiénes somos y hacia dónde queremos caminar. Sobre la trayectoria de la escritora, reconoció “la constancia de quien sigue escribiendo, observando y encontrando nuevas formas de expresar lo que vive y recuerda”. Añadió que este reconocimiento celebra tanto sus libros como la huella que su obra deja en sus lectores y en las generaciones que encontrarán en su poesía una invitación a pensar, sentir y mirar con mayor profundidad.
Trayectoria literaria
Silvia Tomasa Rivera nació en El Higo, Veracruz, el 7 de marzo de 1955. Entre sus libros publicados se encuentran Apuntes de Abril (Universidad Veracruzana, 1986), Duelo de Espadas (Fondo de Cultura Económica, 1987), Altamontaña(Breve Fondo Editorial, 1994), Vuelo de Sombras (Cal y Arena, 1994), Cazador (UNAM, 1997), Los Caballos del Mar (Instituto Veracruzano de la Cultura, 2000), Luna Trashumante (UANL, 2006), Flores que Matan (Mantis Editores/Conarte, 2008), Camino de Tierra (Gobierno del Estado de Veracruz, 2009), En el Huerto de Dios (UANL, 2014) y La tierra oscura. Poemas sobre Rubén Jaramillo (FCE, 2023).
Ha sido reconocida con el Premio Nacional de Poesía Paula de Allende (Gobierno de Querétaro, 1986), el Premio Nacional de Poesía Jaime Sabines (Gobierno de Chiapas, 1988), el Premio Nacional de Poesía Alfonso Reyes (Gobierno de Nuevo León, 1991), el Premio Nacional de Teatro Infantil (INBA y Gobierno de Coahuila, 1991) y el Premio Nacional de Poesía Carlos Pellicer para obra publicada (1997), por el libro Alta montaña.
El Premio Bellas Artes de Literatura Inés Arredondo consiste en un diploma y un estímulo económico de 300 mil pesos.