*El Festival Cultural Sinaloa 2026 con la colaboración de Cultura Mazatlán reunió a cinco agrupaciones musicales de Mazatlán y El Rosario, en una celebración de la formación artística, la disciplina y el talento de las nuevas generaciones.
Mazatlán, Sin.– El talento, la sensibilidad y el entusiasmo de niñas, niños y jóvenes músicos fueron protagonistas de una memorable jornada artística celebrada la tarde del miércoles 21 de octubre en el Teatro Ángela Peralta, durante el Encuentro de Orquestas y Coros del ISIC Zona Sur, organizado por el Instituto Sinaloense de Cultura, en el marco del Festival Cultural Sinaloa 2026.

El encuentro, realizado con la colaboración del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán (Cultura Mazatlán), reunió a cinco agrupaciones orquestales y corales de Mazatlán y El Rosario, cuyos integrantes compartieron con el público los resultados de su preparación musical y el esfuerzo cotidiano que implica su formación artística.
El programa inició con la participación de la Camerata Juvenil del Centro Municipal de las Artes de Mazatlán, bajo la dirección de la maestra Nina Farvarshchuk, que interpretó el Concierto RV 278, de Antonio Vivaldi, una obra representativa del repertorio barroco que permitió apreciar la coordinación y sensibilidad musical de sus integrantes.
Posteriormente, la Orquesta Sinfónica Juvenil del Centro Municipal de las Artes de Mazatlán, dirigida por el maestro Juan Carlos Chavarría, ofreció una interpretación del emblemático Danzón núm. 2, del compositor mexicano Arturo Márquez, así como el primer movimiento, Ferial, de Estampas mexicanas, de José Luis Elizondo.
Estas obras permitieron mostrar la riqueza de la música mexicana y la capacidad de los jóvenes instrumentistas para abordar composiciones que demandan precisión rítmica, expresividad y trabajo colectivo.
La música coral tuvo también un lugar destacado con la participación conjunta del Coro Lola Beltrán de El Rosario y el Coro Voces del Mar de Mazatlán, bajo la dirección de la maestra Marcela Hernández Ortega.
Ambas agrupaciones interpretaron Vois sur ton chemin, de Bruno Coulais; BringMe Little Water, Silvy, en arreglo de Moira Smiley, y Maquerule, pieza tradicional que aportó al programa una muestra de la diversidad de expresiones musicales que pueden abordarse a través de la voz.
La presencia de los coros enriqueció la velada al demostrar que la formación vocal constituye una parte esencial de la educación artística y una herramienta para fomentar la sensibilidad, la escucha y la colaboración entre sus integrantes.
Por su parte, la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil “Raíces de Plata”, de El Rosario, dirigida por la maestra Luz del Carmen Urquidy Lugo, presentó la Obertura mexicana, de M. J. Isaac, y dos tangos sudamericanos vinculados al repertorio de Ángel Villoldo y Gerardo Matos Rodríguez.
Entre las piezas que formaron parte de este recorrido musical destacaron los reconocidos tangos El choclo y La cumparsita, que aportaron al encuentro la fuerza expresiva y el carácter de uno de los géneros más representativos de la música latinoamericana.
La Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil Paseo del Centenario, del Museo de Arte de Mazatlán, bajo la dirección de la maestra Jéssica Areli Delgado Martínez, participó con una sinfonía de Georg Philipp Telemann y Casatschok, pieza de tradición rusa.
La presentación de esta agrupación, perteneciente al programa de formación musical del Museo de Arte de Mazatlán, sede de la Delegación Sur del Instituto Sinaloense de Cultura, permitió reconocer el trabajo que se realiza para acercar a la niñez y juventud a la práctica orquestal y fortalecer sus capacidades artísticas.
Uno de los momentos más significativos de la jornada llegó durante la segunda parte del programa, cuando las agrupaciones participantes unieron sus talentos para ofrecer una presentación colectiva.
La interpretación conjunta representó el espíritu del encuentro: compartir experiencias, fortalecer los vínculos entre estudiantes de distintas instituciones y demostrar que la música puede convertirse en un espacio de colaboración y convivencia.
El repertorio de cierre incluyó Tifeu, de D. López, bajo la conducción del director invitado Atanacio Enríquez; Farandole, de Georges Bizet, dirigida por el maestro Juan Carlos Chavarría; y Viva la Vida, de la agrupación británica Coldplay, bajo la batuta de la maestra Luz del Carmen Urquidy Lugo.
Finalmente, la interpretación de Alas, del compositor mexicano Arturo Márquez, dirigida por la maestra Jéssica Areli Delgado Martínez, coronó una jornada dedicada al talento y al desarrollo musical de las nuevas generaciones.
La combinación de repertorio clásico, música mexicana, tradiciones internacionales y composiciones contemporáneas permitió ofrecer una experiencia accesible y enriquecedora para públicos de distintas edades.
Familias y maestros acompañaron el esfuerzo de las nuevas generaciones
Entre los asistentes destacó la presencia de familias y padres de familia que viajaron desde El Rosario para acompañar a sus hijos durante esta importante presentación.
Los aplausos prolongados y las expresiones de reconocimiento del público reflejaron la emoción que despertó el desempeño de los jóvenes músicos y cantantes, quienes encontraron en el escenario del Teatro Ángela Peralta una oportunidad para compartir su aprendizaje y fortalecer su confianza artística.
La velada contó además con la distinguida presencia del maestro Enrique Patrón de Rueda, reconocido director de orquesta sinaloense de amplia trayectoria nacional e internacional, cuya asistencia representó un importante respaldo al trabajo de formación musical que se desarrolla en la región.
Patrón de Rueda, distinguido con reconocimientos como la Medalla Bellas Artes y el Premio Sinaloa de las Artes, ha dedicado gran parte de su trayectoria a la dirección orquestal y operística, convirtiéndose en un referente para las nuevas generaciones de músicos mexicanos.
Para el Instituto Sinaloense de Cultura, impulsar este tipo de encuentros representa una oportunidad de dar visibilidad al trabajo de sus programas de formación artística y de estrechar los vínculos de colaboración con instituciones culturales y educativas de los municipios del sur del estado.
La participación de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil Paseo del Centenario, del Museo de Arte de Mazatlán, junto con las agrupaciones de El Rosario y del Centro Municipal de las Artes de Mazatlán, reafirmó la importancia de sumar esfuerzos institucionales para ofrecer mayores oportunidades de desarrollo a los nuevos talentos.
Con actividades como esta, el Festival Cultural Sinaloa 2026 demuestra que la cultura no solamente se expresa a través de los grandes espectáculos, sino también mediante los procesos educativos que permiten formar a los artistas y públicos del futuro.
El encuentro concluyó entre aplausos, reconocimiento y entusiasmo, dejando como principal mensaje que el talento musical de Sinaloa tiene presente y futuro en las manos de sus niñas, niños y jóvenes.