*La actriz Mérida Urquía presentó un emotivo monólogo que abordó el dolor de la ausencia, la violencia y la necesidad de mantener viva la memoria de quienes ya no están
* Al concluir la función, la artista dialogó con el público y compartió el origen de una obra inspirada en la desaparición de Julio, cuya historia encontró resonancia en la realidad que atraviesa Mazatlán
Mazatlán, Sin.– una propuesta teatral cargada de sensibilidad, memoria y reflexión social, el Festival Cultural Sinaloa 2026 concluyó sus actividades en Mazatlán el domingo 25 de octubre, con la presentación de “Flor de mármol”, de Mi Compañía Teatro, protagonizada por la actriz Mérida Urquía, bajo la dirección de Else Marie Laukvik, en el Teatro Universitario UAS Mazatlán.

La puesta en escena, realizada como parte de la programación del Instituto Sinaloense de Cultura, representó el cierre de las actividades del festival en el puerto, con una propuesta escénica de colaboración artística entre Cuba y Colombia, que invitó a reflexionar sobre las heridas que deja la violencia y la importancia de preservar la memoria.
A través de su interpretación, Mérida Urquía condujo al público por una historia profundamente humana, en la que la ausencia, el duelo y la búsqueda de respuestas se convirtieron en elementos centrales de una experiencia teatral que trascendió el escenario para establecer un vínculo con la realidad social.
La obra planteó una mirada sensible sobre las consecuencias de la desaparición de personas y el dolor que permanece entre quienes esperan respuestas, al tiempo que puso de manifiesto la capacidad del teatro para transformar experiencias difíciles en expresiones artísticas que promueven la reflexión colectiva.
Uno de los momentos más significativos de la jornada ocurrió al finalizar la función, cuando Mérida Urquía agradeció al público su asistencia y abrió un espacio de diálogo para que los espectadores pudieran formular preguntas y compartir sus inquietudes acerca de la obra.
Durante este encuentro, la actriz señaló que el contexto que actualmente vive el puerto de Mazatlán guarda semejanzas con situaciones de violencia y desaparición que se han experimentado en Colombia, realidad que inspiró la creación de este montaje.
Con especial emotividad, compartió una frase que permitió comprender el origen personal de la propuesta: “Esta obra no existiría y no estaría yo aquí, si Julio no hubiera desaparecido”.
Sus palabras dieron una dimensión aún más profunda a la representación, al recordar que detrás de las historias llevadas al escenario existen experiencias reales, ausencias y memorias que merecen ser escuchadas.
El intercambio con los asistentes permitió que la presentación se convirtiera también en un espacio de escucha y reflexión, donde el arte abrió la posibilidad de conversar sobre una problemática que afecta a numerosas familias y comunidades.
Con “Flor de mármol”, el Instituto Sinaloense de Cultura, a través del Festival Cultural Sinaloa 2026, cerró su programación en Mazatlán reafirmando el valor del teatro como una herramienta para la expresión, la memoria y el encuentro entre las personas.
De esta manera, el festival concluyó sus actividades en el puerto con una obra que recordó la importancia de no permanecer indiferentes ante el dolor ajeno y de reconocer en las artes un espacio para mantener vivas las historias que merecen ser contadas.