*Con una buena afluencia de público en el Teatro Pablo de Villavicencio, el pianista sinaloense ofreció el concierto “Romanticismo: Germen y apogeo. De Beethoven a Liszt”
Culiacán, Sin.– Con una destacada interpretación al piano y ante una buena afluencia de público en el Teatro Pablo de Villavicencio, el músico sinaloense Daniel Ochoa ofreció el concierto Romanticismo: Germen y apogeo, De Beethoven a Liszt, en el marco del FECUSIN 2026, una presentación en la que mostró su virtuosismo y dominio técnico a través de algunas de las obras más representativas del repertorio para piano del siglo XIX.

La velada propuso un recorrido por la evolución del Romanticismo musical, desde las innovaciones que marcaron la obra de Ludwig van Beethoven hasta la complejidad expresiva alcanzada por Franz Liszt, pasando por las distintas sensibilidades de Felix Mendelssohn y Frédéric Chopin.
Antes de comenzar la interpretación, Ochoa compartió con los asistentes algunas claves para comprender el programa y la relación entre Beethoven y Liszt, al destacar la influencia del primero en las generaciones posteriores y su papel en la transformación de la figura del compositor, hacia una mayor independencia artística.
El pianista explicó que Beethoven se apartó de las convenciones de sus predecesores mediante un lenguaje más impetuoso, en el que comenzaban a perfilarse algunos de los rasgos que definirían al Romanticismo. Como ejemplo, presentó la Sonata para piano núm. 1 en fa menor, Op. 2 núm. 1, obra temprana con la que el compositor se dio a conocer ante el público vienés.
Durante su explicación, Ochoa señaló que algunos motivos de esta sonata anticipan elementos presentes en obras posteriores de Beethoven, como la Quinta Sinfonía, particularmente en las ideas del destino y el héroe, temas que adquirieron especial relevancia en el imaginario romántico.
El programa continuó con el Rondó caprichoso, Op. 14, de Felix Mendelssohn, y el Scherzo núm. 3 en do sostenido menor, Op. 39, de Frédéric Chopin, piezas que permitieron apreciar diferentes posibilidades expresivas y técnicas del piano. Tras el intermedio, la Sonata en si menor, S. 178, de Franz Liszt, cerró el recorrido musical con una obra emblemática del repertorio romántico.
A lo largo del concierto, Daniel Ochoa puso de manifiesto su virtuosismo y preparación interpretativa al abordar un programa de notable exigencia técnica y expresiva, en una velada que acercó al público a las transformaciones musicales del siglo XIX.
Originario de Guasave, Sinaloa, donde nació en 1993, Ochoa ha desarrollado una trayectoria que abarca la interpretación solista, la música de cámara, el acompañamiento vocal y la preparación musical de producciones operísticas.
Inició sus estudios en la Escuela Superior de Música del Estado de Sinaloa y posteriormente obtuvo la Licenciatura en Piano en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes. Continuó su formación en la Universidad Mozarteum de Salzburgo, Austria, donde concluyó con honores la Maestría en Piano Solista y realizó estudios de posgrado en Piano y LiedDuo, bajo la tutela de Andreas Groethuysen y Pauliina Tukiainen.
A lo largo de su carrera se ha presentado en escenarios de México y diversos países, entre ellos Costa Rica, Rusia, España, Italia, Alemania, Reino Unido, Kazajistán y Austria. Como solista, ha colaborado con agrupaciones como la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes y la Orquesta Filarmónica de Jalisco, además de participar en festivales nacionales e internacionales.
Entre sus reconocimientos destacan el primer lugar en el Primer Concurso Nacional de Piano de la Universidad de Guadalajara y en la IX Bienal Internacional de Piano de Mexicali, así como el Premio Estatal al Mérito Artístico Juvenil de Sinaloa, recibido en 2018. Actualmente es residente artístico del Estudio de Ópera de Bellas Artes y beneficiario del Programa de Residencias Artísticas en Grupos